Al respecto, de todos los elementos antes mencionados cuando Popper (1974) nos señala que el ser humano conoce la realidad mediante el contraste de sus anticipaciones. Donde estas se basan en experiencias previas y en último extremo, en reacciones o respuestas automáticas, como por ejemplo la intuición, y entre ellas las que se adaptan a los acontecimientos inminentes siendo las misma aspectos fundamentales de la gerencia, por lo cual resulta imposible no leer en Popper la importancia implícita de los conceptos de contratransferencia, empatía e intuición, los cuales guían la observación selectiva del objeto. Según Popper (1974), el conocimiento se origina en un número finito de expectativas e intereses, que se van ampliando y definiendo como respuesta a su cumplimiento o incumplimiento, en un proceso de conjetura y refutación similar a la selección natural.
4. Gerencia del Conocimiento
El estudio del conocimiento humano ha sido objeto fundamental de la filosofía y la epistemología desde la época de los griegos, pero en los últimos años ha recobrado importancia y se le ha prestado mas atención que antes. Autores como Nonaka y Takeuchi (2001) consideran el conocimiento como la unidad analítica básica para explicar el comportamiento de las empresas, partiendo de la creencia de que la organización procesa y crea conocimiento, tanto tácito como explícito, propiciando la interacción entre ellos.
Al respecto, para Polanyi (2006) citado por Koulopoulos y Farppaolo, (2001) señala que el conocimiento explícito se puede expresar a través del lenguaje formal, incluidos enunciados gramaticales, expresiones matemáticas, especificaciones, manuales, etc. Puede ser transmitido fácilmente de un individuo a otro y domina la tradición filosófica occidental.
El conocimiento tácito resulta difícil de enunciar mediante el lenguaje formal, ya que se trata de lo aprendido gracias a la experiencia personal e involucra factores intangibles como las creencias, el punto de vista propio y los valores. Identificar las diferencias entre un tipo de conocimiento y el otro es, para Nonaka y Takeuchi (2001); la clave para entender de forma distinta cómo los occidentales y los japoneses tratan el conocimiento.
Estos autores plantean que las compañías japonesas han sido exitosas gracias a sus habilidades, perfeccionamiento en el campo de la creación del conocimiento organizacional, el cual definen como la capacidad de una compañía para generar nuevos conocimientos, diseminarlos entre los miembros de la organización para materializarlos en productos, servicios
y sistemas. Además, resaltan que la creación de conocimiento organizacional es la clave para que las firmas innoven continuamente en el manejo del conocimiento tácito la principal fortaleza de las empresas japonesas, las cuales han logrado a su vez convertirlo en conocimiento explícito.
El conocimiento proveniente del exterior es diseminado por toda la organización, acumulado como parte de la base de conocimiento de la compañía, utilizado por aquellos que se encargan de desarrollar nueva tecnología y diseñar nuevos productos. Esta actividad dual interna y externa es la que motiva la innovación constante, ésta a su vez genera ventajas competitivas.
En este contexto, de cambios internos y externos de las organizaciones, autores como Zorrilla (1997) plantean el surgimiento de la gerencia del conocimiento como el proceso de administrar continuamente conocimiento de todo tipo para satisfacer necesidades presentes y futuras e identificar y explotar conocimientos, tanto existentes como adquiridos que permitan el desarrollo de nuevas oportunidades. Por su parte, Escorsa y otros (2000, p. 100) manifiestan que la gerencia del conocimiento se orienta en la práctica hacia la clasificación de los conocimientos que los empleados de la empresa han acumulado en el pasado, de forma que puedan ser compartidos.
El planteamiento de Zorrilla (1997) pone de manifiesto con la frase “conocimiento de todo tipo” la posibilidad de incorporar el conocimiento tácito como elemento de la gerencia del conocimiento. Mientras que Escorsa y otros, no hacen ninguna diferenciación de cómo han sido adquiridos los conocimientos de los empleados en el pasado dando cabida su planteamiento al conocimiento tácito. Pareciera entonces que ambos planteamientos comulgaran en cierta forma con los de Nonaka y
Takeuchi (2001) en cuanto a la importancia del conocimiento tácito. Sin embargo, resaltan muy poco la capacidad de las organizaciones de crear conocimientos nuevos.
Del mismo modo Muñoz y Riverola (2003) definen la gerencia del conocimiento como aquel proceso donde se relaciona un conjunto de elementos que aseguran la óptima utilización de un activo que siempre ha estado presente en la empresa, pero que no había sido debidamente aprovechado. La gerencia del conocimiento, trata de garantizar que esta utilización se enfoque deliberadamente hacia la mejora constante de la productividad y competitividad de la empresa.
Guédez (2003, p. 36) señala que la gerencia del conocimiento se refiere a asumir el conocimiento como insumo, proceso, producto y contexto de la acción gerencial, persigue la consolidación de las personas más que de las redes tecnológicas, revela el interés por hacer que el conocimiento sirva para que los usuarios se hagan mejores a partir del ejercicio de generar, compartir, orientar, aplicar y evaluarlo. Por último, señala que la gerencia del conocimiento se ocupa mas de la innovación que surge de la aplicación del conocimiento que del conocimiento propiamente dicho.
Para Koulopoulos y Frappaolo (2001, p. 188) gerenciar el conocimiento significa impulsar la sabiduría colectiva para aumentar la capacidad de respuesta e innovación, constituye el elemento crítico de una estrategia de negocios que le permitirá a la organización acelerar la velocidad con que maneja nuevos retos y oportunidades en el mercado, apalancando lo mas valioso de sus recursos: el conocimiento, el talento y la experiencia colectivos.
Se puede observar, que las propuestas conceptuales de gerencia del conocimiento muestran características similares. Se perciben como características comunes entre las explicaciones planteadas, la connotación de que las organizaciones deben conocer la forma cómo ocurren los procesos que forman parte de su existencia, y ser capaces de construir explicaciones sobre ellos, favoreciendo la producción y transferencia de conocimientos dentro de la organización, a partir de información externa así como de sus propias prácticas.
La construcción del conocimiento como proceso, necesita considerar la diversidad de ideas que son producto de datos e información que el individuo va recibiendo, y sobre la cual es necesario actuar a través de un proceso de selección para lograr la adaptación y supervivencia de la organización. Esto trae consigo la necesidad de que la organización analice permanentemente las nuevas tendencias del entorno, para detectar las demandas de conocimiento relacionadas con la satisfacción de sus propias necesidades y con las de sus clientes.
En este marco de análisis, autores como Drucker (1968), Nonaka (1991) y Garvin (1993) (citados por Seaton y Bresó, 2001, p. 3) plantean que las distintas definiciones de gerencia del conocimiento pueden agruparse en dos enfoques: el que destaca su contribución a los procesos de aprendizaje y desarrollo organizacional y el que destaca su importancia en función de su potencial para la generación de recursos económicos.
El enfoque organizacional establece que el único recurso realmente competitivo de la empresa es el conocimiento; considera que la primordial tarea de la misma debe ser la sistematización de los procesos mediante los cuales sus empleados adquieren, generan los conocimientos necesarios para responder a los retos presentes, anticiparse a los retos futuros para adaptarse para enfrentar oportunidades o amenazas que resulten de la interpretación de las fuerzas que definen sus escenarios de actuación.
El enfoque económico o rentable de la gerencia del conocimiento establece, que es un proceso mediante el cual las organizaciones generan riquezas a partir de sus activos intelectuales o de conocimientos para generar ventajas competitivas, y a su vez, la habilidad para crear mayor valor a partir de pericias medulares de la organización. Al respecto, Seaton y Bresó (2001:3) plantean que tanto el enfoque económico como el organizacional son complementarios, y destacan el papel de la organización en el proceso de gerenciar el conocimiento.
El enfoque organizacional ayuda a comprender el propósito que busca la empresa con el dominio de ciertas disciplinas del conocimiento, facilitando, al mismo tiempo, la adopción de los objetivos y estrategias necesarios para estimular la creatividad en la gestión de las políticas de formación de recursos humanos. Esto fomenta la búsqueda de la excelencia técnica de su personal y el análisis sistemático del aprendizaje organizacional, como un proceso condicionado por la manera cómo se utilizan los conocimientos para relacionarse con el entorno.
Por su parte, el enfoque económico contribuye a identificar los recursos disponibles por la organización y ayuda a comprender la relación entre los conocimientos, las necesidades, los productos y el valor agregado.
De este modo, y tomando en consideración los planteamientos anteriores, se propone introducir una conceptualización de gerencia del conocimiento, bajo un enfoque de complementariedad organizacional y económica, entendiéndola como el proceso dentro de la organización dirigido a crear dentro de la misma una cultura del compartir el conocimiento que se ha adquirido fuera de ella o que se haya generado dentro de sí, con la finalidad de ser utilizado por todos los miembros de la organización para impulsarla a ser mas competitiva a través de generación de procesos, productos y/o servicios innovadores.
Esto trae como consecuencia la necesidad de desarrollar en el ámbito empresarial un nuevo tipo de capital, el capital intelectual, que requiere como insumo fundamental para su construcción el conocimiento generado a nivel intra y extraorganizacional. Marín (2002) explica que las empresas pueden desarrollar condiciones que impulsen la conversión del conocimiento en capital intelectual promoviendo en la organización la asimilación de conocimiento y la consolidación de mecanismos de auto aprendizaje.
El capital intelectual es difícil de medir, debido a que, tal y como lo plantean Koulopoulus y Frappaolo (2001), en él pueden incluirse recursos tan diferentes y vagamente definidos como el conocimiento y las destrezas de los empleados, las relaciones con los clientes y la motivación de los trabajadores.
Puede observarse que estos autores incluyen las relaciones como parte del capital intelectual, el cual es denominado por Vega (citado por Davis, 2003) capital social y está constituido por todas aquellas relaciones que emergen entre los miembros de una red, como la suma de los recursos reales o virtuales, que hacen crecer a un grupo o individuo en virtud de que poseen una red duradera de relaciones más o menos institucionalizada de conocimientos y reconocimientos mutuos.
Guédez (2003) señala que el capital intelectual corresponde a lo que la gente sabe personalmente y domina profesionalmente, se refiere a las fortalezas de la gente, es decir, sus informaciones, conocimientos, habilidades y talentos. Por su parte, Burt (citado por Vega, 2004) habla de capital humano y expone que está constituido por las habilidades naturales, combinadas con las habilidades adquiridas a través del proceso educativo y en las experiencias laborales. Lo importante de las propuestas de estos autores es que su enfoque se orienta a resaltar el papel fundamental de los conocimientos como activo de las organizaciones.
Adicionalmente, Lall (citado por Whetten y Cameron 2005) plantea que las capacidades se pueden agrupar en tres categorías amplias, estrechamente relacionadas:
- Inversión física: Planta y equipos necesarios para que exista la industria, pero lo más importante es la eficiencia con la cual se utiliza el capital.
- Esfuerzos tecnológicos: El capital humano y el capital físico son productivos si se combinan con el esfuerzo de las empresas por asimilar y mejorar la tecnología relevante.
- Capital humano: Habilidades generadas por la educación, la capacitación formal, la práctica, la experiencia en las actividades tecnológicas, habilidades, actitudes y capacidades heredadas.
De esto se desprende que conceptos como conocimiento y aprendizaje, así como capital intelectual están estrechamente relacionados. El capital intelectual, según Marrero (1997) posee tres categorías de clasificación: el capital humano, el capital estructural y el capital relacional, tal y como aparece en el siguiente cuadro.
Cuadro 1
Capital Intelectual
Capital Humano | Capital Estructural | Capital Relacional |
Actores de desarrollo (personas, grupos e entidades con sus respectivas habilidades naturales y adquiridas a través de la educación formal de la experiencia laboral | Programas científicos, técnicos y a los productos de esos programas. Soporte físico, tecnológico que facilitan la captura, codificación, documentación, difusión de ideas y la transferencia de conocimientos | Interacciones con otros actores de la sociedad que promueve y contribuyen la creación de contactos y relaciones. |
Fuente: Elaboración propia a partir de Marrero (1997)
En este cuadro se evidencia la complejidad del capital intelectual. Uno de los elementos más interesantes lo constituye el capital relacional, debido a que la organización que esté mejor relacionada poseen mayores ventajas competitivas en virtud de su acceso oportuno a la información y al conocimiento, lo cual es determinantes debido a los cambios constantes que éstos experimentan. Whiston (citado por Whetten y Cameron. 2005) considera que si el conocimiento es poder, el aprendizaje es la clave de éste, planteamiento que refuerza la tendencia actual de fomentar tanto el aprendizaje individual como el organizacional para gestionar el cambio que requieren las empresas para alcanzar posiciones competitivas.
De acuerdo con los planteamientos anteriores, se propone como definición de capital intelectual de una organización aquel conformado tanto por los conocimientos tácitos y explícitos de sus integrantes, la infraestructura organizacional tangible e intangible y por el nivel de relaciones interorganizacionales que promuevan la generación e intercambio de conocimientos con posibilidades reales y potenciales de ser aplicados para crear nuevos procesos, productos y servicios o mejorar los ya existentes y que incidan en el logro de beneficios sociales y económicos.
Las organizaciones que asumen activamente la práctica del
aprendizaje permanente, se asocian a lo que se denominan organizaciones inteligentes; es decir, aquellas con capacidad organizada para tomar decisiones innovadoras sobre problemas emergentes, con una mínima utilización de recursos como el tiempo, la información, el conocimiento, los financieros y los humanos. En este orden de ideas, Whiston (1999) señala que todas las organizaciones necesitan aprender y mejorar continuamente sus capacidades, tomando como insumo la información generada dentro y fuera de ella y procesarla para convertirla en conocimiento organizacional.
Por ello (Davenport y Prusak. 2005) explican, la creación de una organización que aprende de si misma es un proceso de
cambio a largo plazo debido a que se intenta aprender a mejorar la capacidad de crear y de reemplazar continuamente normas operativas disfuncionales por otras productivas y competitivas.
Para los citados autores este proceso de aprendizaje es importante en una era en la cual las nuevas tecnologías (de información y comunicación, biotecnología, nuevos materiales, robótica) proponen discontinuidades en el conocimiento, principalmente el tácito. Este tipo de conocimiento plantea nuevos desafíos al aprendizaje, sobre todo si se consideran en él las dos dimensiones propuestas por Nonaka y Takeuchi (2001): la técnica (habilidades no formales y difíciles de definir) y la cognoscitiva (modelos mentales, creencias y percepciones arraigadas en las personas).
Después de haber adelantado esta revisión teórica sobre la
definición de gerencia del conocimiento según diferentes autores, se propone, en términos de operativizar la investigación, trabajar con el concepto propuesto debido a que en cierta forma logra superar aspectos que no están en otras definiciones, como por ejemplo, la importancia de las relaciones, la satisfacción personal del sujeto y no solo los beneficios económicos y organizacionales para la empresa. No obstante, podría presentar como principal limitación alguna dificultad al ser analizado en la realidad.
5.- ¿Qué es el Capital Intelectual?
Para Edvinsson y Malone (1998) el capital intelectual de una organización es la posesión de conocimientos, experiencias aplicada, tecnología organizacional, relaciones con clientes y destrezas profesionales que proporcionan una ventaja competitiva en el mercado.
Al respecto, Gregori y Volpato (2002) señalan que el capital intelectual es el grado en que los activos intangibles de una organización es decir el conocimiento y experiencia de su capital humano se pudieran convertir en rendimientos financieros para la misma.
Para los efectos de la presente investigación podemos concluir que el capital intelectual para que se un activo que agregue valor a la misma debe, identificar e impulsar los activos intangibles y blandos, captar y sostener reuniones con el personal, que permitan mediante el uso de tecnologías de información y comunicación compartir conocimientos, cultivar y
canalizar el capital intelectual a través del desarrollo profesional, entrenamiento e intercambio de información computarizada, capitalizar y fortalecer agregando valor mediante un rápido reciclaje de los conocimientos y aumento de la transferencia comercializada de destrezas y experiencias aplicadas.
6.- Ciclo de Actuación de la Gerencia del Conocimiento El propósito general de la gerencia del conocimiento según Moral, Pazos, Rodríguez, Rodríguez, Suarez (2007) es maximizar la efectividad de la empresa en lo relacionado a sus activos intangibles (conocimiento), renovándolos constantemente. Para ello es necesario entender, centrarse en la gestión sistemática, explicita, deliberada en la construcción, organización, investigación, aplicación y exploración de conocimientos. Mediante el monitoreo analítico de las actividades relacionadas con los conocimientos, crear, mantener infraestructuras de conocimiento, la renovación, organización y transferencia de activos de conocimiento, potenciar los activos de conocimiento para darse cuenta de sus valor.
Por lo cual, se puede concluir para los efectos de la presente investigación que los activos de conocimiento en las personas tales como la experiencia, capacidades, habilidades competitivas y conocimientos adquiridos en forma de tecnología, en cualquier otra manifestación, son sumamente importante para el proceso de GC, así como las actividades relacionadas con el conocimiento en cuanto a la creación, control, uso, evaluación para salvaguardar los activos de conocimiento. Todo ello aunado con la predisposición, tendencia y capacidades de las personas e instituciones para lograr las metas, propósitos, estrategias, prácticas, cultura y dirección de quien se debe beneficiar y soportar la aplicación detallada de los conocimientos disponibles.
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7.- Áreas de Énfasis de la Gerencia del Conocimiento. Según Moral, Pazos, Rodríguez, Rodríguez, Suárez (2007), la GC posee cuatro áreas claves que están estrechamente relacionadas como son las actividades, infraestructura, los activos de conocimiento y el valor del conocimiento de modo que sin una actuación directa a todas ellas y sus interrelaciones no pueden alcanzarse y sostener una operación efectivamente inteligente. Algunas de estas interrelaciones son bien conocidas, tal como la mejora de los activos de conocimientos para incrementar la innovación y la creatividad. Otras son más tentativas y reflejan creencias y no hechos contrastados. Algunas de esas interrelaciones generan retroalimentación positiva actuando sobre las demás para conseguir un efecto “alud” o bola de nieve. El efecto “alud” o bola de nieve quiere decir que el incremento de los conocimientos conduce a aumentar su uso que a su vez, incrementa el valor añadido lo cual mejora las prácticas de trabajo y la cultura institucional, lo que mejora la capacidad para construir y usar los conocimientos, y así sucesivamente, en un auténtico círculo virtuoso efectivo.
Por lo explicado anteriormente sobre las cuatros áreas fundamentales que involucra la gerencia del conocimiento, finalmente se concluye es interés de la presente investigación hacer énfasis en dos de estas áreas como son las actividades de conocimiento la cual permitirá determinar las pruebas de conocimiento aplicadas al personal, la vigilancia de la gestión de los activos de conocimiento, la gestión intelectual de los activos, la implementación de incentivos para motivar la creación, transferencia y uso del conocimiento, las estrategias centradas en perseguir los conocimientos y la reestructuración de las actividades de conocimiento.
Por otra parte, en lo que refiere a la infraestructura de conocimiento esta servirá para verificar el establecimiento de programas de capacitación basada en el conocimiento, las bases de conocimiento con ontologías organizadas, el pool de recursos compartidos de conocimientos profesionales, los inventarios de conocimiento, la capacidad de desarrollo comprehensivos multicaminos y la transferencia de conocimiento.
8.- Proceso de Adquisición de Conocimiento
De acuerdo con Moral, Pazos, Rodríguez, Rodríguez, Suárez (2007), el proceso de adquisición de conocimiento se desarrolla mediante dos estrategias, la primera es la extracción del conocimiento, mediante la documentación previa sobre el área del conocimiento a explorar mediante la búsqueda de libros, manuales básicos e introductorios al dominio o cualquier otro material escrito que proporcionen los expertos. Hoy además de imprescindible las visitas a Internet la red global, debido a la gran cantidad de información que allí se puede encontrar de carácter extraordinario, actualizada y especializada, que facilitara encontrar las diferentes terminologías utilizadas, la contrastación de conceptos entre otros.
Aunado a ello la conclusión de detalles sobre el área de conocimientos que puedan ser obviadas por los expertos, los diversos puntos o temas en donde la práctica real difiere de los procedimientos documentales, el determinar el material relevante de la colección de manuales, la explicación de anotaciones hechas a mano sobre los documentos de trabajo entre otros, ahora una vez realizado el estudio de la documentación, se debe proceder al análisis estructural de textos, a través de técnicas de adquisición de conocimiento como la llamada “en tiempo de ejecución” donde el ingeniero en conocimiento identifica la terminología a ser accedida automáticamente o no en el texto a analizar.
Del mismo modo otras de las técnicas a aplicar seria donde el IC (ingeniero de conocimiento) establece los términos a buscar de acuerdo con el dominio de conocimiento, llamada “rastreo dependiente del dominio” o búsqueda por áreas de conocimientos y finalmente se tiene el “rastreo independiente del dominio” la cual consiste en la investigación de la terminología indistintamente del área de conocimiento que se esta explorando. Ahora bien indiferentemente de la técnica de análisis de textos que se utilice, el IC lo que pretende, es extraer conceptos, definiciones y relaciones entre conceptos.
La segunda estrategia propuesta es la educción de conocimiento o consulta a expertos la cual luego de la documentación previa el IC mediante entrevistas, cuestionarios y juicios de expertos, comienza el proceso de consolidación de la base de conocimientos, mediante el diagnóstico, planificación, diseño, monitorización de las diferentes investigaciones, trabajos científicos hechos entre otros, debido a lo detallistas de sus conocimientos y lo extraordinariamente interrelacionados, además las tomas de decisiones tan complejas que estos manejan, para el establecimiento de sus conclusiones y razonamientos el uso de términos demasiado amplios para obtener análisis efectivos para los computadores que van manejar la base electrónica de conocimientos son indispensables.
Debido a que los computadores trabajan a un nivel elemental, tratando con elementos básicos de información que posteriormente pueden llegar a formar juicios mas complejos, por la rapidez con que se combinan para articular cada paso en la solución de un problema, para generar nuevos razonamientos complejos, la retroalimentación de datos entre otros con la finalidad de construir sistemas que actúen como un experto.
Por ello, es interés del presente estudio evidenciar si las estrategias antes analizadas para la adquisición del conocimiento son aplicadas en los programa de desarrollo gerencial en las Universidades públicas y privadas de la Región Zuliana para impulsar el proceso de generación de conocimiento en sus cuadros gerenciales y con ello el manejo de conceptos como el de ingeniería del conocimiento. 9.- Fases y Estadios de la Implementación de la Gerencia del Conocimiento. Según Moral, Pazos, Rodríguez, Rodríguez, Suárez (2007). Existen varios estadios, que miden la madurez del estado del proceso de GC de acuerdo con un determinado enfoque y tecnología asociados y estos estadios son:
1. Experimental: en la que los enfoques y tecnologías están aun en desarrollo. Su utilidad y aplicaciones son ampliamente desconocidas y la mayoría de los usuarios potenciales ignoran su existencia.
2. Prometedora: denota el periodo en que la experiencia y la aceptación acumulada y los enfoques o tecnologías empleados, están parcialmente desarrollados y probados en uso práctico.
3. Competitivo: es el periodo en el cual las instituciones avanzadas y sofisticadas obtienen considerable ventaja mientras continúan ulteriores desarrollos y la adopción de la GC aumenta implicando a mas instituciones. 4. Estándar: es el periodo principal en el cual la mayoría de las instituciones usan los enfoques y tecnologías, con poca o ninguna ventaja competitiva en sus usos. Sin embargo, hay desventaja competitiva en su no uso.
5. Obsolescente: cuando concluye el ciclo de vida de los enfoques y tecnologías propuestos y denota la era en que hay que reemplazarlas por otras más novedosas.
En lo que respecta a la adopción de GC por las instituciones, se pueden presentar las fases siguientes.
1. Experimentación: en el que se usan métodos simples de la GC como herramientas para proyectos de conocimientos aislados, para mejorar el trabajo y el soporte efectivo de tareas de trabajo. Los adaptadores llegan ser expertos y proficientes en el uso de los métodos, técnicas y herramientas de GC. 2. Introducción de la GC: en esta fase, los métodos, técnicas, herramientas y conceptos de GC asociados, se aceptan gradualmente
como prácticas de gestión avanzadas deseables para soportar la mejora
de los métodos y funciones de la gestión convencional en todas las
áreas. Los enfoques de la GC empiezan a incorporarse en las prácticas y sistemas de gestión convencional para proporcionar capacidades integradas para soportar objetivos a largo plazo y asistir a cambios a partir de lo habitual. Los directivos comienzan a planificar sobre las capacidades futuras de la GC. 3. Adopción amplia de la GC: los métodos de GC se consideran como compañeros de los enfoques de gestión para asistir a los gestores en todos los niveles de la institución. Esta es la primera fase de la transformación del “negocio”. Hay un acuerdo general de que, los lineamientos subyacen al éxito global de toda la institución, y que debe ser gestionada activa y creativamente. Los gestores están incrementando la adopción de enfoques de GC a todos los niveles como parte de su trabajo cotidiano y están integrándolos como otros métodos de gestión avanzados. 4. Confianza en la GC: la GC, al existir una metodología clara y efectiva, se convierte en un enfoque central de gestión que soporta continuamente la gestión estratégica y operación de la institución. Los gerentes y técnicos del conocimiento, en todos los niveles,
consideran las implicaciones de los conocimientos y las experiencias de su trabajo. Finalmente con respecto al interés de la presente investigación en la teoría antes analizada se concluye la importancia en determinar en qué fases y estadios se encuentra el proceso de GC en nuestras organizaciones y si estas que sirven como soporte para el crecimiento profesional de sus cuadros gerenciales y por supuesto en su desempeño laboral, para lograr las transformaciones estructurales que las organizaciones requieren.
CONCLUSIÓN
A lo largo de las reflexiones generadas en este trabajo, se pudo evidenciar que la gerencia como disciplina social y científica ha hecho avances importantes en su epistemología, en cuanto a que ha podido relacionar su objeto de estudio con otros saberes, otorgándoles una mayor validez al fenómeno que estudia. Por otro lado también nos damos cuenta que la gerencia como rama de las ciencias sociales, tiene un objeto de estudio heterogéneo, mediado por factores históricos y sociales.
De igual forma el conocimiento en una organización sea cual sea su naturaleza es una herramienta fundamental para el avances y progreso de la misma. El conocimiento desde una dimensión epistemológica puede ser tanto tácito como explícito. El conocimiento tácito resulta difícil de enunciar mediante el lenguaje formal, ya que se trata de lo aprendido gracias a la experiencia personal e involucra factores intangibles como las creencias, el punto de vista propio y los valores.
El conocimiento explicito se puede expresar a través del lenguaje formal, incluidos enunciados gramaticales, expresiones matemáticas, especificaciones, manuales, entre otros y puede ser transmitido fácilmente de un individuo a otro y domina la tradición filosófica occidental. Identificar las diferencias entre un tipo de conocimiento y otro es, para Nonaka y Takeuchi; la clave para entender de forma distinta como los occidentales y los japoneses tratan el conocimiento.
Por tal razón las organizaciones tanto occidentales como japonesas han sido exitosas gracias a sus habilidades y perfeccionamiento en el campo de la creación del conocimiento organizacional, diseminarlos entre los miembros de la organización y materializarlos en productos, servicios y sistemas que le faciliten el proceso de transferencia del conocimiento, para capturar las experiencias de una institución en cualquier parte donde resida. Conservarla en bases de datos, en papel o en la mente de las personas y distribuirla a cualquier sitio donde pueda ayudar a producir rentabilidad.
Por otra parte, la construcción del conocimiento también requiere de un proceso para considerar la diversidad de ideas que son producto de datos e información que el individuo va recibiendo y sobre la cual es necesario actuar a través de un proceso de cosmovisión que le permita estructurar los conocimientos a través de la conceptualización teórica y como estos se relacionan con la realidad o el contexto social en el cual está inmersa la organización. Esto trae consigo la necesidad que se analice permanentemente las nuevas tendencias del medio externo para detectar las demandas de conocimiento relacionadas con la satisfacción de sus propias necesidades y con las de sus clientes.
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